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Introduccion
Las vacas son criaturas de hábitos. Se benefician de rutinas predecibles, de un manejo suave y de ambientes tranquilos. Una rutina constante en la sala de ordeño ayuda a que las vacas se relajen. Esto permite que su fisiología natural trabaje a su favor. Cuando las vacas se sienten seguras, su cuerpo libera oxitocina con mayor facilidad. La oxitocina favorece una bajada de la leche eficiente y completa. Aprenda cómo el manejo tranquilo y predecible juega un papel directo tanto en la fisiología de la ubre como en la eficiencia en la sala de ordeño.

La fisiología detrás de la bajada de la leche
La bajada de la leche es un proceso regulado por las hormonas. Antes del ordeño, alrededor del 80% de la leche en la ubre se encuentra almacena en los alvéolos y conductos pequeños. Esta leche no está disponible hasta que ocurre el reflejo de la bajada de la leche. Cuando una vaca es estimulada adecuadamente durante la preparación de la ubre, su cerebro envía una señal para liberar de oxitocina desde la glándula pituitaria. La oxitocina viaja a través del torrente sanguíneo y hace que las células musculares lisas alrededor de los alvéolos se contraigan. Estas se llaman células mioepiteliales. Al contraerse, empujan la leche hacia las cisternas de las glándulas y de los pezones. La leche entonces está disponible para ser extraída por la máquina de ordeño.
El estrés y su impacto en la bajada de la leche
La extracción rápida y completa de la leche requiere la estimulación de los pezones que desencadena la liberación de oxitocina y el reflejo de eyección de la leche. Sin embargo, el estrés, el dolor o el miedo pueden provocar la liberación de adrenalina. Esto puede suceder cuando las vacas escuchan ruidos fuertes, ven movimientos repentinos, sufren un manejo brusco, sienten dolor por mastitis, usan un equipo de ordeño que funcione mal o experimentan otras interacciones negativas. La adrenalina interfiere con la acción de la oxitocina. La bajada de la leche se retrasa o incluso se bloquea. Esto conlleva a una extracción incompleta de leche, más leche residual en la ubre y tiempo más prolongados de la máquina de ordeño colocada en ubre, lo cual puede afectar la salud del pezón. Las vaquillas de primer parto pueden ser especialmente sensibles por su limitada experiencia en la sala de ordeño.
Estrategias de manejo para favorecer la bajada de la leche
El buen manejo antes del ordeño es clave. Las investigaciones muestran que cualquier excitación o agitación dentro de los 30 minutos antes del ordeño puede afectar la bajada de la leche. Un mal manejo puede interferir con la bajada de la leche, incluso si la preparación de la ubre se realiza correctamente. Promover un manejo tranquilo y consistente es una estrategia de bajo costo y alto impacto para favorecer la bajada de la leche, la salud de la ubre y la eficiencia de la sala de ordeño.
Cuando las rutinas de manejo y ordeño de las vacas se alinean con la fisiología natural de la vaca, el rendimiento mejora. Lo mismo ocurre con la satisfacción laboral y la seguridad de los trabajadores. Por lo tanto, es beneficioso capacitar a los empleados en técnicas de manejo adecuadas para reducir el estrés en las vacas. Un buen programa de capacitación destaca la importancia de la rutina y el comportamiento tranquilo, y promueve la paciencia y el trato suave. Incluso se pueden enseñar estas habilidades usando herramientas como videojuegos—por ejemplo, la aplicación gratuita Mooving Cows diseñada por la Universidad de Wisconsin -Madison: https://dairy.extension.wisc.edu/articles/mooving-cows-aprender-las-habilidades-basicas-del-manejo-de-la-vaca-para-estar-seguro-y-mantener-las-vacas-en-calma/
Enfóquese en las interacciones positivas entre vacas y humanos
Las interacciones positivas ayudan a las vacas a liberar oxitocina y permiten un ordeño más eficiente. Las interacciones negativas, por otro lado, bloquean la oxitocina y afectan el desempeño en el ordeño. La siguiente tabla resume lo que se debe hacer, y lo que se debe evitar, al manipular vacas lecheras:
✅ HACER ESTO | ❌ NO HACER ESTO |
---|---|
Mantener un ambiente libre de estrés, tranquilo y constante. | Permitir un ambiente estresante, ruidoso o impredecible. |
Usar un manejo tranquilo, silencioso y suave. | Usar prácticas de manejo deficientes como movimientos bruscos, gritos o golpes. |
Seguir una rutina de ordeño consistente y predecible. | Tener una preparación inconsistente o inadecuada de la ubre. |
Proporcionar estimulación física de la ubre, como despuntar, limpiar o frotar los pezones. | Hacer una estimulación insuficiente de la ubre o saltarse ese paso |
Usar vocalizaciones suaves o permitir sonidos familiares como la máquina de ordeñar. | Permitir voces fuertes, música a alto volumen, gritos o ladridos de los perros. |
Mantener las vacas sanas y libres de dolor o molestias. | Permitir que las vacas experimenten dolor, malestar o enfermedades no tratadas. |
Generar confianza a través de rutinas e interacciones tranquilas entre humanos y animales. | Crear miedo con objetos desconocidos, ruidos fuertes o movimientos repentinos. |
Optimizar la función biológica
La previsibilidad es esencial para las vacas lecheras. Les va mejor cuando todo es predecible y prosperan con la rutina. Cuando las vacas saben qué esperar, su cuerpo libera más fácilmente la oxitocina. Recuerde, esta hormona es responsable de la eyección de la leche. Cuando las vacas entran en la sala con calma y bajan la leche con facilidad, el proceso del ordeño se vuelve más rápido, continuo y menos estresante para todos. El manejo tranquilo beneficia tanto a las vacas como a las personas que trabajan con ellas. Reducir el estrés durante el movimiento y el ordeño de las vacas debe ser una prioridad de manejo. El manejo tranquilo es una estrategia que mejora el bienestar animal y el rendimiento del ordeño.
Authora

Carolina Pinzón
Bilingual Dairy Outreach Specialist – As a statewide Dairy Outreach Specialist, Carolina identifies needs and incorporates research findings into high-quality outreach education programs around dairy production.